miércoles, 26 de septiembre de 2012

Malditos Deseos

Cuando mi amiga tenia 17 trabajaba de camarera en un restaurante poco agradable.
Un día llego tarde a su casa y la regañaron. Al charlar con su padre de eso ella dijo

–Ah! Que se rompa un hueso! Al siguiente día, su padre, que era anciano, se cayó y se partió un hueso de la cadera.

El padre le replicó que no dijera esas cosas y mi amiga dijo –Pff! Que le dé un ataque! Al siguiente día, a el hombre le dio un ataque al corazón y murió. Mi amiga no se apartó de las posibilidades de que ella lo haya hecho al pedirlo.

Desde ese dia jamas volvio a pensar en esas cosas.

Autor: Pedro.

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